Hay seres a los cuales la vida los golpea con mucha asiduidad y con mucha saña, es el caso de Patricia Verdugo, una mujer que destaca por encima de muchas mujeres. Podriamos hablar de mala suerte, pero la mala suerte es un concepto abstracto, es decir etéreo, está ahi, pero no la podemos ver, tal vez alguien diria que la mala suerte si la podemos sentir, pero sentir a través de algo malo que nos ocurre.
Patricia Verdugo, mujer valerosa y obstinada, luchó contra la dictadura y también contra la vida. En 1971, la vida le arrebata a su primer hijo de tan solo un año de edad a causa de un riñon mal formado, algunos años más tarde, muere una hija de dos años de edad, de muerte súbita. Pero aún había más y contra la dictadura vivió los momentos más tristes y negros de su andar por la sociedad. Su padre Sergio Verdugo, presidente del Sindicato de la Sociedad Constructora de Establecimientos Educacionales fue asesinado por la dirección de Inteligencia de carabineros, DICAR, y su cuerpo encontrado flotando en las aguas del río Mapocho, este suceso fundamental en su vida la dejó fuertemente marcada.
Siendo militante del partido democrata cristiano trabaja en la revista Ercilla y fue relacionadora pública del ejército, más adelante se desvinculó de este último para abocarse de lleno al periodismo. Se declara disidente de la politica dictatorial cuando observa con detención, las tropelias y asesinatos que se cometen contra la población, las circunstancias de la muerte de su padre, la llevan a escribir abiertamente contra la dictadura y de ahi ya no para. Va en busca de la noticia que afecta a los derechos humanos y comienzan a nacer sus libros con más compromisos. Verdugo es autora del libro "Los Zarpazos del Puma", que denunció la operación Caravana de la muerte y fue record de ventas en Chile, además de siete libros de la temática de los derechos humanos como "Una herida Abierta", "Quemados Vivos" y "Operación Siglo XX", en los que relata las penalidades que sufrieron los detenidos durante el régimen militar.
La periodista trabajo y colaboró en la fundación de la desaparecidas revista Apsi y "Hoy" y por sobre todo colaboró y destacó en el ámbito nacional e internacional y recibio en 1993 el premio María Moors Cabot, que es el máximo galardón a un periodista extranjero en Estados Unidos.
En 1997 recibe el premio Nacional de Periodismo, con este galardón se reconoce la labor incesante y continua de esta mujer que enfrenta la vida sin esquivar las consecuencias que de ella derivan. Su inclaudicable consecuencia hace que el regimen dictatorial le tema a sus escritos y la pone en lista negra, por lo que ella se tuvo que ir del país.
Hace algunos años atrás, la vida le deparaba otro golpe, golpe del cual no pudo esconderse, se le diagnosticó un cancer a la vesícula, cancer que le fue minando sus defensas hasta este domingo recien pasado. Tenia 64 años y su vida giró en torno a lo que amaba, El periodismo y la literatura.
Podriamos decir descansa en paz Patricia Verdugo, pero no, aún falta comentar algo. Decia al comienzo de este trabajo, que hay seres a los cuales los acompaña durante su vida un velo de desgracias, por no decir mala suerte, pero también deciamos que la mala suerte es abstracta y que no se ve y Patricia Verdugo no vio lo que aconteció el mismo día de su partida, la muerte de la polola de su hijo menor, que a las 15:30 horas, sufrio un accidente automovilístico falleciendo a las 21:20 horas en la Clínica Alemana.
Estimado auditor, no quiero ser morboso, ni quiero entrar a especular con el concepto de mala suerte, solo quiero reconocer en esta mujer, a la madre, a la escritora, a la periodista, y a la luchadora incansable por los derechos humanos.
Patricia Verdugo descansa en paz.
17 01 07
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario